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Esfinge de Calavera, una mariposa de leyenda

Una de las mariposas nocturnas más curiosas que frecuentan los montes que circundan la Refinería de Petronor es la esfinge de la calavera (Acherontia artropos). Se trata también de uno de los mayores lepidóperos europeos, pues sus alas delanteras pueden alcanzar los 10 cm de longitud, y puede pesar hasta 9 gramos.




Esta especie de actividad completamente nocturna tiene un vuelo rápido e impetuoso y a menudo es atraída por la luz y por el olor de las sustancias dulces, por lo que a menudo penetra en viviendas humanas y pastelerías.

El tórax de esta mariposa posee un dibujo amarillo circular con dos puntos negros que recuerda a una calavera. Debido a ello, ha pasado a formar parte de numerosos cuentos y leyendas que la consideran como la mensajera de la muerte, ya que además, cuando se siente en peligro emite un sonido lastimero producido por el aire que aspira a través de una estrecha fisura situada en su aparato bucal. Resulta fácil de imaginar el susto que provocaban estos insectos cuando en plena noche penetraban en las habitaciones de las vivienda y emitían tales sonidos, mientras exhibían la inquietante figura de una calavera grabada en su dorso . Por ello la superstición popular aseguraba que en la vivienda en la que entraba anunciaba un próximo fallecimiento. Como casualmente en ocasiones entraban en habitaciones de personas enfermas o moribundas que no tardaban en fallecer, esta creencia quedó firmemente reforzada y grabada en la memoria colectiva de los habitantes de numerosos pueblos rurales. Lamentablemente debido a estas falsas supersticiones ha sido perseguida y aplastada sin piedad durante años.

Dos generaciones anuales

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En nuestros bosques esta especie tiene dos generaciones anuales. Los ejemplares de la primera generación vuelan a finales de primavera, mientras que los de la segunda lo hacen a finales del verano y a principios de otoño. En cambio en las regiones más nórdicas de Europa sólo tiene una generación a la que la siguen la oruga y la crisálida. La fase larvaria de los miembros de la primera generación tiene lugar a comienzos del verano, mientras que los de la segunda a mediados de otoño.

Las orugas de la esfinge de la calavera presentan dos coloraciones distintas, una de color pardo y otra amarilla. Ambas poseen en su parte trasera un apéndice en forma de S.

A la hora de formar la crisálida, la oruga excava un agujero de unos 20 cm en el suelo. A menudo, cuando las patatas se recogen a mano, aparece la crisálida entre ellas, de color pardo rojizo.

Las orugas se nutren principalmente de la planta de la patata, así como de la del tomate, la berenjena o la zanahoria, pero no desdeña las adelfas, el tabaco, el estramonio, la vid, o las habas. También le gusta la miel. Para obtenerla se suelen introducir en las colmenas, lo que la suele costar la vida, ya que las abejas acuden en masa a picarla.

La esfinge de la calavera tiene pocas exigencias en cuanto a su hábitat. Ocupa preferentemente terrenos a poca altura. También está presente en campos y zonas cálidas de media montaña.

Cada año, grupos más o menos numerosos de esta especie vuelan desde África hacia el norte de Europa, llegando más o menos lejos, según las condiciones climáticas. En años favorables incluso llegan hasta Islandia. Su área de distribución comprende toda Europa y parte de África. También está presente en Asia, donde llega hasta Japón.

Es una especie muy voladora y emigrante, que en su viaje migratorio atraviesa el Mediterráneo, si bien al sur de los Alpes es sedentaria. Más al norte, las orugas invernantes mueren con las primeras heladas.

Las poblaciones de esta especie varían considerablemente en número de un año a otro. Durante periodos fríos su número disminuye, pero cuando vuelven los años cálidos, vuelan en mayor número. Resulta muy difícil realizar un censo exacto de esta mariposa, ya que sólo vuela activamente bien entrada la noche.

Fácil de identificar

La esfinge de la calavera tiene un cuerpo grueso y alargado y unas alas delanteras triangulares, cuya cara posterior es de color grisáceo o negruzco con dos franjas amarillentas y algunos puntos pardo-rojizos. La cara superior de sus alas traseras es amarilla con dos líneas negras aserradas.

En posición normal de reposo esta mariposa pasa completamente desapercibida, ya que su coloración imita a las cortezas de los árboles. Cuando es descubierta por los ojos de algún pájaro insectívoro, abre súbitamente sus alas y el vistoso colorido amarillo u negro de sus alas traseras y los anillos amarillos y negros de su abdomen, despista por unos instantes al pájaro, momento que aprovecha la mariposa para escapar.

CURIOSIDADES

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Su espiritrompa es muy dura, más adecuada para perforar la cáscara de la fruta que para libar el néctar de las flores. Su abdomen es amarillo con líneas negras verticales y con una franja ancha vertical oscura.