Culebra lisa

Culebra lisa europea, devoradora de saurios

En los húmedos bosques y campas colindantes a la refinería de Petronor habita uno de los ofidios más huidizos y desconfiados de cuantos viven en Euskadi, se trata de la inofensiva culebra lisa europea cuyo tamaño oscila entre los 60 y los 80 cm, de los que la quinta parte corresponden a la cola.




Ágil, terrestre y de hábitos diurnos, -aunque en verano se muestra también activa durante la noche-, la culebra lisa europea, (Coronella austriaca), tiene un tamaño habitual de aproximadamente 60 centímetros, aunque los ejemplares más viejos pueden superar los 80 cm.

Culebra lisaA este ofidio lo podemos encontrar preferentemente en bosques abiertos, laderas arbustivas, terraplenes con matorrales, márgenes de senderos herbosos y pedregosos, muros de piedra seca, orillas de riachuelos provistos de abundante vegetación. Habitualmente frecuenta hábitats secos y soleados, pero tampoco es extraña en lugares húmedos que disponen de lugares de abundante insolación.

Si bien en nuestros bosques se la encuentra desde el nivel del mar hasta los 1.200 metros de altitud, a lo largo de su área de distribución puede alcanza 2.200 metros. Esta comprende gran parte de Europa (desde el norte de la Península Ibérica, Francia, sur de Inglaterra e Italia hasta el sur de Escandinavia y la antigua URSS), y norte de Asia menor hasta el norte de Irán.

ACTIVA CAZADORA DE SAURIOS

La culebra lisa europea es el más activo depredador de lagartos y lagartijas de todos los que viven no solo en Euskadi, sino en toda Europa. Auténtico terror de los saurios, se desplaza lentamente y penetra en sus más recónditos escondrijos atrapando a las crías y a los huevos de sus puestas. También los captura al acecho, encaramada entre las piedras de los muros donde acostumbran a tomar el sol.

En cuanto una lagartija roquera, un lagarto verde o un lución se pone a su alcance, fulminantemente se lanza hacia ella con sus fauces abiertas y los muerde.

Culebra lisaAnte las bruscas convulsiones de la presa, sin perder un solo segundo, la envuelve con su cuerpo matándola en pocos minutos por constricción, al impedirla respirar. Si la presa es grande -un lagarto- y no muere, no duda en engullirlo vivo. También captura pequeños roedores, tales como musarañas y topillos jóvenes ya que la escasa dilatabilidad de su boca no le permite tragar presas de dimensiones superiores a las de un lagarto verde adulto.

 

Se ha comprobado que esta especie no duda en atacar a las pequeñas víboras, y que ambas especies compiten.

La temperatura óptima que precisa para desarrollar su actividad son los 26-27 ºC. Generalmente evita el agua, a pesar de ser buena nadadora en cauces tranquilos.

CRÍAS VIVAS

A finales de marzo despierta de su letargo invernal y tras un período de alimentación de mes o mes y medio, entran en celo y los machos llevan a cabo violentos combates para obtener a las hembras.

Una vez formadas las parejas, el macho se enrolla alrededor de la hembra y la sujeta con las mandíbulas. En esta posición la cópula dura entre 6 ó 7 horas.

Culebra lisa

Esto suele acontecer en el mes de junio, después de la ovulación de las hembras, que acontece durante la primera quincena. La misma pareja puede acoplarse nuevamente al cabo de unos días.

Al ser esta una especie ovovivípara, es decir que desarrolla a sus crías en el interior del cuerpo de la madre, tras un período de gestación que viene a durar unos tres meses, las hembras dan luz a las crías -entre 2 y 16, aunque habitualmente de 4 a 9- hacia finales de septiembre, expulsándolas envueltas en la fina membrana ovular de la que se desprenden de inmediato. Desde ese mismo instante, inician una forma de vida completamente independiente y cada cría emprende su camino. Los jóvenes, que tienen un tamaño al nacer de 17 a 20 centímetros, presentan un color gris con dos bandas longitudinales negras en el dorso. Independientes por naturaleza, se dispersan y comienzan a buscar alimento, basado en insectos y pequeñas lagartijas.

Hacia finales de octubre, adultos y jóvenes se retiran a sus escondrijos para hibernar. Los machos alcanzarán su madurez sexual ente los dos años y medio y los tres años de vida, cuando han alcanzado un tamaño que oscila entre los 40 centímetros de longitud. Las hembras en cambio tardan dos años o dos años y medio más en madurar, pues no suelen ser sexualmente receptivas hasta los 5 años. Si bien sus primeros acoplamientos pueden acontecer a los 4 años de vida, su primera ovulación no suele producirse hasta los cuatro años y medio de vida y su primer "parto" a los cinco años.
Las hembras tienen dos períodos reproductivos o de apareamiento, uno que acontece desde finales de marzo hasta finales de abril y otro desde mediados de septiembre y comienzos de octubre. Los machos en cambio pueden acoplarse en cualquier mes que estén activos de marzo a octubre, porque sus conductos espermáticos tienen siempre una reservas suficiente de espermatozoides.

PELIGROSIDAD

Aunque es una especie inofensiva, si es molestada puede adoptar una actitud de ataque-defensa similar al de las víboras y en casos extremos puede llegar a morder, pero lo más habitual es que se defienda expulsando unas secreciones fétidas por sus glándulas cloacales que producen un olor muy desagradable. (Este mecanismo de defensa está dirigido hacia muchos animales que ante tal olor prefieren dejar intacto ese "presunto" alimento).

Culebra lisaSi puede dilatar su boca completamente y logra morder con toda su amplitud un dedo o la mano de un hombre podría emplear las toxinas secretadas por una minúscula glándula que posee encima de la comisura de su boca -un adulto sólo puede secretar 1 miligramo-, pero la acción de éstas es inocua para el hombre (sólo tiene sus efectos para las pequeñas presas de las que se alimenta).A menudo suele ser confundida con una víbora y exterminada sin piedad por baserritarras y excursionistas.

 

 

CURIOSIDADES

Culebra lisa

Dado su carácter sumamente desconfiado y huidizo resulta muy difícil poderla detectar en la naturaleza, especialmente desde el mediodía hasta media tarde de los días calurosos del verano, pues se esconde bajo las piedras. El resto del día lo pasa descansando entre la sombra y el sol, siempre protegida o semioculta entre los matorrales.

Es muy raro verla extendida en una piedra en medio del campo, sin que tenga cerca espesa vegetación donde ocultarse de inmediato en caso de peligro.

Su máxima actividad la despliega a primeras horas de la mañana.